Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 13 de enero de 2018

"Estamos en una guerra donde todos los países somos enemigos”

“Estamos en una guerra donde todos los países somos enemigos”
Pedro Baños, coronel del Ejército de Tierra (Foto: Jaime Pozas)

El coronel y uno de los mayores expertos en geopolítica de España, Pedro Baños, desengrana en EL BOLETÍN su ópera prima: ‘Así se domina el mundo’.

Por Ander Cortázar
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Domingo 17 de diciembre de 2017, 08:00h

“Todo lo que sucede en el mundo está planificado”. Nada ocurre al azar. Esa es una de las conclusiones que nos deja ‘Así se domina el mundo’, la ópera prima narrativa del coronel de Infantería y uno de los mayores expertos en geopolítica de España, Pedro Baños.

En una sociedad donde dudar es visto como un síntoma de debilidad, Baños nos invita a hacerlo con más frecuencia. Lo hace a través de un libro documentado y escrito de manera tan pedagógica cuya comprensión alcanza a todas las capas de la población.

Una suerte de enciclopedia contemporánea sobre la geopolítica mundial escrita como una novela. Una obra que derriba el mito de los buenos y los malos y nos introduce en una mundo donde no conocemos a los que mandan.

Se cumplen 25 años del ‘Fin de la Historia’ de Francis Fukuyama y no parece que la historia haya acabado. ¿En qué situación nos encontramos?

Estamos un enfrentamiento multipolar, que todavía lo hace mucho más peligroso, si cabe. Hay potencias que están surgiendo, o que ya están ahí, como es el caso de China, pero no olvidemos el caso de países como India, que también quiere su parte del pastel mundial.

La historia no tiene fin porque hay partes que son inamovibles, como las pasiones humanas. Los pecados capitales, que los sufre el hombre como individuo y también se trasladan al ámbito geopolítico. La historia jamás va a tener fin porque siempre va a haber alguien con ansias de dominio.

Al inicio del libro comentas que “pensamos que somos libres, que podemos elegir nuestro destino de forma autónoma”. ¿No lo somos?

No, absolutamente no. Todos estamos condicionados por el entorno en el que nacemos y vivimos. Son muchas circunstancias, no solamente la familia, la sociedad, el ambiente que te rodea te va marcando unas pautas. Pero unas pautas que no son como las de antes, donde eran más tangibles, percibías esa imposición a través de sistemas más autoritarios.

Hoy en día son más sibilinas. Nos van condicionando sin que nos demos cuenta. En el libro pongo muchos ejemplos. Por ejemplo, nos han transformado la Navidad y no nos hemos dado cuenta. O cómo nos imponen serias modas como el ‘Black Friday’, el ‘Cibermonday’…

Son cosas que no son nuestras. Incluso este año se ha empezado a hablar de que por qué no empezábamos a celebrar el Día de Acción de Gracias. Cosas increíbles que poco a poco las empezamos a aceptar y acabamos creyendo que son ideas nuestras.

No parece desde luego que el Black Friday y el ‘Thanksgiving’ sean influencia rusa…

No, desde luego. Curiosamente, la Navidad en Rusia empieza el 7 de enero y termina el 14. Nosotros estamos sometidos a otra influencia que es la que nos dice que no estamos sometidos. Pero lo estamos, a través de esa guerra psicológica y manipulación mediática.

Se hace de un modo muy astuto y sutil que muchas veces no somos conscientes de ello.



¿El control psicológico es el mayor significante de la geopolítica actual?

En la guerra, en los conflictos, siempre ha existido la guerra psicológica y la desinformación. El ejemplo de los Templarios que pongo en el libro muestra claramente una acción de desinformación contra ellos para acusarles de cosas que no eran ciertas. Eso ha existido siempre.

La diferencia hoy en día es la tecnología, que llega a todo el mundo, a todas las capas de la sociedad.

Cuando hablamos de este control, ¿quién lo ejerce?

Son principalmente los Estados, pero además de ellos, hay otros acondicionadores, que son los grandes grupos de poder ideológico y económico. Son ellos los que nos quieren imponer modos de vida. Estoy pensando, por ejemplo, en los grandes ultraliberales.

Uno de ellos es George Soros, que a través de sus fundaciones intenta condicionar nuestra forma de vida hacia un camino liberal. Un modelo al que se opone el mundo conservador o neoconservador, representado por Donald Trump y también por Vladimir Putin.

Por eso ese mundo neoliberal tiene tanta manía a Putin.

¿Los ataques mediáticos contra Rusia nacen del ultraliberalismo?

Sí. Recuerda cómo en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (2014) se acusó a Putin y a Rusia de todos los males. Va a pasar lo mismo de cara al Mundial 2018. Una vez que empiece el año vamos a presenciar una ofensiva terrible contra Rusia.

Una de las moralejas del libro es que en la geopolítica no existen buenos y malos. ¿Por qué Rusia no es malo?

Primero porque nos han dicho que tiene que ser malo. Es el mismo caso de Corea del Norte. Nadie se pone en el lado de los norcoreanos. Con los rusos igual, nos dicen que ‘Rusia es mala y muy mala’.

Es un mantra que cuesta mucho trabajo ni siquiera dudar de él. Lo más sencillo es repetirlo y decir que Rusia seguro que nos está desinformando, pero no es verdad. Todos son malos a su manera y al mismo tiempo tenemos que pensar – los europeos – cuáles son los verdaderos intereses de Europa, al margen de las luchas que tengan las grandes potencias.

¿El principal interesado en que Europa no se una a Rusia es Estados Unidos?

Claro, del mismo modo que a Rusia le interesa separarnos de EEUU. La realidad es que la UE es un gran competidor económico de Estados Unidos y permanentemente nos estamos espiando porque no es lo mismo que Irán fuera a comprar material militar a Europa que a EEUU.

Somos grandes competidores económicos de EEUU en mercados terceros. Por eso no le interesa que nos unamos a Rusia.

¿El futuro de la UE pasa por una unión con Rusia?

Si nos hubiéramos unido, no hace falta que ingresara en la UE, sino un acuerdo bilateral, nos hubiera favorecido enormemente. Todo lo que nosotros tenemos no lo tiene Rusia y todo lo que nosotros carecemos (energía) lo tiene Rusia.

Además es un mercado por carretera, lo que es tremendamente barato y un mercado gigantesco. El problema de Europa es que no somos capaces de vender todo lo que podríamos llegar a producir.

Europa es el principal comprador de la energía rusa. Cuando se dice que Rusia tiene interés en desestabilizar Europa, ¿tiene sentido?

Rusia no tiene interés en desestabilizar Europa. Al revés, lo que le interesaría sería que nosotros le compráramos todos sus ingentes recursos naturales. Empezando por la energía.

Es más, el pasado fin de semana, España ha llegado a un acuerdo por el que a partir de 2018 Rusia le exporte gas licuado que representará el 10% de todo nuestro gas. Fíjate si existe interés. Imagínate con una relación más fluida.



¿Nos hemos equivocado con el trato dado?

Completamente. Hay que pensar, por ejemplo, en los miles de millones que hemos perdido por todo lo que hemos dejado de venderle a Rusia en frutas y hortalizas. Salían un camión tras otro de Murcia y Almería hasta llegar a Rusia todos los días. Pues eso hemos dejado de vender por unas sanciones que esta semana se han vuelto a renovar.

¿Tienen sentido las sanciones?

No. No tienen sentido porque a Rusia no la vamos a doblegar a través de sanciones. Es un pueblo tremendamente duro, tremendamente sufrido. No somos capaces de entender la idiosincrasia de los pueblos.

Además de eso, hay que pensar que quienes estamos saliendo perjudicados de todo eso somos nosotros porque tenemos que importar la energía de otros lugares que no sale mucho más cara y no vendemos millones de productos que podríamos comerciar.

Después de todo esto, ¿qué credibilidad le das a las informaciones que apuntan a la influencia rusa en el tema catalán?

Hay que entenderlo como un enfrentamiento entre dos grandes potencias. Aquí hay que inventarse un enemigo y han elegido a Rusia, que parece que mañana va a invadir España.

Desde el punto de vista técnico es tremendamente difícil, sino imposible, saber de donde puede provenir una labor de desinformación. Hay muchos programas informáticos que permiten camuflar el origen de esas desinformaciones.

Además de eso hay que entender cómo funcionan los servicios de inteligencia. Aquí hay gente que con una alegría sale diciendo ‘afirmo con rotundidad que los ataques han provenido del Estado ruso’. Además dicen el Estado ruso. Eso es imposible saberlo.

¿Entonces descarta cualquier interés en Cataluña?

Pudiera ser que Rusia tuviera cualquier interés en algún escenario – ajeno a Cataluña – a como lo tiene EEUU. Estados Unidos ha intervenido o influido en más de 100 elecciones desde la Segunda Guerra Mundial. Se calcula que la URSS en unos 50.

Además, cuando se dice que ‘el Kremlin quiere favorecer los nacionalismos europeos’. Vamos a ver, Putin, desde que llegó al poder en el año 2000, lo que ha intentado por todos los medios es impedir el surgimiento de los nacionalismos. El año pasado ha suprimido el último régimen especial de una de sus regiones (Tarjastan), y qué decir de Chechenia.

Hay que ser muy honesto cuando se hacen estas afirmaciones.

No hay que dejar de lado tampoco que, además de las sanciones impuestas por Europa, la OTAN le está llevando fuerzas armadas a sus fronteras. A Rusia se le acusa de hacer algo que EEUU hace siempre.

¿Existe el azar en la geopolítica o todo lo que pasa está fríamente planificado?

Nada es por azar. Todo está planeado. Por ejemplo, los chicos de Nuevo Orden Mundial mostraban un gráfico muy interesante sobre cómo ha variado la percepción de quién había sido el ganador de la Segunda Guerra Mundial.

Al acabar la Guerra, la inmensa mayoría de los ciudadanos pensaban que había sido la URSS, porque es la realidad. Lo que hizo EEUU fue poner la tecnología y el dinero. Pero quien puso las tropas y los muertos fueron los soviéticos.

Sin embargo, con los años, esa percepción va variando de tal manera que ahora el 80% de los europeos piensa que fue EEUU quien derrotó a Hitler. Esa labor es cálculo e influencia.

¿Cómo hemos llegado a tener esa percepción?

Pues a través de los medios, el cine, las series, los libros…la gente ha olvidado la Historia porque te manipulan de tal manera que acabas creyendo otra.

En el libro describes la geopolítica a través de un patio de colegio. ¿España qué niño es en ese patio?

Lo que he intentado hacer con el libro es algo comprensible para todos porque nos afecta a todos y todos tenemos que solucionarlo. Por eso he empleado ejemplos metafóricos que todo el mundo entiende, como el ‘portero de discoteca’, ‘la patada en la escalera’, el ‘patio de colegio’.

Nosotros somos un actor muy colateral, sin influencia y que tampoco pretendemos tenerla. Pero sí que somos grandes influenciados por los demás.



¿Estamos en guerra?

Totalmente. Estamos en una guerra, principalmente económica, que se sigue haciendo por interés económico. Impedir a Corea del Norte financiarse en los mercados internacionales o las sanciones a Rusia son un ejemplo.

Vivimos en una guerra económica en la que todos, absolutamente todos los países, somos enemigos. Incluso los aliados militares. Todos los países nos espiamos unos a otros, incluso dentro de los países europeos.

¿En qué circunstancia geopolítica nos encontramos en cuanto a su definición, hegemónico o multipolar?
EEUU en declive, China en auge y Rusia queriendo recuperar la parcela que le corresponde por tamaño, fuerza e historia. Lo que pasa es que el conflicto chino con Estados Unidos pasa más desapercibido que el ruso, y eso que está muy agudizado.

¿Cómo son las relaciones entre China y EEUU?

Tensas, muy tensas. Mira, hace unos días, Donald Trump ha dado una orden ejecutiva a la NASA para que vuelva a enviar seres humanos a La Luna. ¿Por qué firma esa orden? Para llevar la contra a China, que es la que estaba más avanzada en la carrera espacial. Una carrera espacial interesantísima en busca de la energía lunar de la que se habla muy poco.

¿Donald Trump es de verdad?

Todo lo que está haciendo Trump, en buena medida, va enfocado a frenar a los que pueden quitar el poder a EEUU. Está queriendo dar un golpe en la mesa. Lo hace a través de ‘la estrategia del loco’ – tan imprevisible que lo crees capaz de todo – pero también es un gran dominador de la comunicación.

Durante diez años dirigió un reality show, sabe muy bien cómo movilizar a las masas. Con sus declaraciones esperpénticas, que sin duda lo son, ha conseguido llegar a presidente.

Lo que hay que pensar es que si Trump no estuviera beneficiando a los grandes grupos de poder de EEUU no habría llegado a presidente y, segundo, ya habría desaparecido del cargo.

¿Ser presidente de Estados Unidos es ser un títere?

Sí. Lo es Trump y lo fue Obama, que fue una gran maniobra de guerra psicológica. En ese momento EEUU tenía que recuperar el prestigio que había perdido con Bush. Y pusieron a Obama, que ganó un Premio Nobel de la Paz por una serie de objetivos que no cumplió ninguno, como cerrar Guantánamo o acabar con la violencia en oriente Medio.

¿Ahora qué hacía falta en EEUU para elegir a Trump?

Alguien que vuelva a redirigir el mundo.

Amanecer Dorado en Grecia, Frente Nacional, Brexit, demografía envejecida…¿Qué futuro le espera a Europa?

Europa tiene un futuro muy incierto, muy complicado. El éxito del libro es en realidad gracias al interés de la gente por ver y entender lo que pasa en el mundo y sobre todo gracias a los jóvenes, que tienen un panorama muy difícil.

Europa ahora mismo está navegando a la deriva. Hace 8 años, Europa significaba el 25% del PIB mundial. Actualmente ya vamos en el 17% y si seguimos a este ritmo se estima que en menos de diez años signifiquemos menos del 7% del PIB mundial.

¿Por qué?

Hemos dejado de ser competitivos, no somos capaces de vender todo lo que podríamos llegar a producir y, encima, en situación de debilidad económica estamos vendiendo todos nuestros sectores estratégicos a China, que ya es el colmo.

El error que cometimos de deslocalizar las empresas tecnológicas en países como China lo hemos agudizado vendiéndole directamente las empresas.

Al final el gran damnificado por la globalización, en términos económicos, va a ser Europa…

Claro, y sobre todo, una parte de Europa muy concreta, los jóvenes. Porque estos movimientos de nacionalistas o extremistas que están surgiendo en Europa no es más que el reflejo de los que han perdido la globalización.

La globalización ha sido muy ventajosa para algunos pero para otros ha significado un desastre absoluto. Y esos perdedores están buscando una nueva fórmula, una nueva salida, un nuevo sistema político.

Estoy cansado de repetirlo. Si esta Europa no se reinventa, no se refunda, lo vamos a pasar todos muy mal.

Con la demografía actual parece difícil la refundación…

El tema de las pensiones, por ejemplo, es un auténtico drama. Vosotros seguro que estáis ganando la mitad que vuestro abuelo pensionista. Y eso el que cobra algo. Los jóvenes están viviendo sostenidos por sus abuelos, por sus padres o por el Estado.

No estáis contribuyendo a la Seguridad Social ni a las pensiones. Significa que vosotros no vais a tener ni pensiones. ¿De eso también tiene la culpa Rusia? De hecho, a lo mejor, esa sería la solución.

Aquí solo preocupa quien va a ganar las próximas elecciones, y luego las siguientes. Este panorama se extiende por Europa, al que hay que sumar otros muchos problemas, como el de los refugiados, que no estamos sabiendo dar respuesta.

Estamos creando un monstruo, con jóvenes trabajando sin cobrar, que nos aboca a una revolución, y no nos hemos dado cuenta. Hay que ver lo que pasó en las revueltas árabes, motivadas por jóvenes frustrados.

La aparición de una revolución al menos devolvería la sensación de recuperar, quizá, las ideologías.

La ideología te ofrece esperanza. La esperanza de un mundo mejor que a ti te beneficia. Todo el mundo, basado en ese principio de egoísmo, vota o aspira a algo que vaya a mejorar su vida.

¿La revolución sería democrática?

Tenemos un sistema democrático, que bendita democracia, a pesar de todos los defectos y de todos los problemas. Pero se ha abusado mucho de la democracia. Precisamente porque asegurando que es el mejor sistema se ha abusado de él.

¿Qué sucede? Que cada vez hay más gente reacia a ese sistema, a dudar de los beneficios de la democracia, incluso a rechazarla., sobre todo los jóvenes. Buscan por eso algo en lo que refugiarse, que puede ser cualquier extremismo o nacionalismo político.

¿Para evitar esa desesperanza el Estado debería intervenir y garantizar su futuro?

La gente tiene que tener la esperanza de poder hacer algo por si mismo. Aquí pensamos que todo se arregla dando ayudas. Y no, eso no soluciona la vida.

Los grandes colectivos del mundo que viven de ayudas todos acaban mal, sean los indios en EEUU o Canadá, sean los esquimales en Groenlandia. Todos terminan, de alguna manera, alcoholizados, con problemas psicológicos…la gente necesita sentirse útil a sí mismo.

Pero la conformación de la sociedad actual, venerando la cultura del emprendedor, del ‘sé tu propio jefe’, del ‘si quieres puedes’, es una suerte de jaula que encierra esos mismos axiomas pero a la inversa.

Si no lo consigues es porque no vales y si no tienes trabajo es por tu culpa. A eso se le suma que no hay una figura – jefe – a la que señalar y acabas sumido en la depresión.


Totalmente. Si tu estás trabajando en una empresa y tienes un problema con la empresa tú vas a echar la culpa a la empresa. Pero como te han convencido de que no, de que vas a ser mucho más libre y que vas a encontrar el cénit del alma humana siendo emprendedor…te están diciendo ‘soluciónate tú el problema’.

Pero el problema de eso es que en realidad no son emprendedores, estamos creando autoempleadores. Porque la gente no contrata. La mayoría de los autoempleadores no contrata o contratan a poquísima gente, generalmente de su entorno familiar o de amistades.

Además, pocos tienen éxito y cuando fracasas, que son la mayoría, te señalan a ti. Los políticos han trasladado el problema y si fracasas el inútil eres tú, no la sociedad en la que estás inmersa.

¿De verdad el político tiene tanta competencia sobre esta materia o son los grandes lobbies de influencia?

El político, lo primero, está pendiente de las luchas intestinas dentro de su propio partido. El día a día les absorbe y es muy difícil que hagan reflexiones profundas sobre estas cuestiones.

Por eso muchas veces es manipulado por otras fuerzas superiores. Estamos hablando de grupos de poder. En España directamente influidos por el modo de vida americano. La forma de vestir, tradiciones, lo que hablábamos antes.

El libro nos hace una recomendación para nuestra vida, que es dudar. ¿Qué riesgo hay de que dudar se convierta en conspiranoico?
Yo no creo en las teorías de la conspiración sino en realidades de la conspiración porque es así como funciona. Lo que pasa es que muchas veces es más fácil engañar a la gente que convencerla de que está siendo engañada.

A la gente le cuesta mucho salirse de la norma mental que le han impuesto. Yo estoy cansado, te puedo decir que incluso a las más altas instancias europeas, de dar conferencias y decir: ‘vamos a empezar de cero. Vamos a sentarnos y vamos a empezar a dudar de todo lo que nos han dicho’.

Pues muchos me dicen ‘cómo voy a dudar yo ahora que llevo 20 años escribiendo sobre esto’.

¿La manipulación es un denominador común?

Absolutamente. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, a través de la CIA, se gastó cantidades ingentes de dinero en Europa para evitar una expansión del comunismo en el continente.

Con ese dinero se condicionó a centenares de políticos y medios de comunicación para que impusieran una línea de pensamiento único y machacaran al que se opusiera a esa línea. Y esto que digo son documentos oficiales descalificados de EEUU. La realidad funciona así.

No cuestionarse también es autoprotector.
Desde luego. En el momento en el que dudas y, por ejemplo, dices que Rusia quizá no esté interesada en la desestabilización europea, te conviertes en el raro. Solo quieres llamar la atención y te van a colgar ese Sambenito.

Hoy en día ese efecto se ha multiplicado aún más a través de las redes sociales, donde te pueden destruir socialmente en cuestión de horas. ¿Qué es entonces lo más sencillo? Seguir la corriente.

El Estado Islámico se creó de manera espontánea y es malo, Corea del Norte es malo, Putin es malo…

¿Por qué no es malo Kim Jong Un?
Porque simplemente defiende lo suyo. Con independencia de nos guste o no su régimen político y que allí no haya libertades, él defiende lo suyo. ¿Por qué un Estado soberano no puede tener armas nucleares?, ¿Por qué unos pueden y otros no?, ¿Por qué Pakistán e Israel son buenos y sí pueden tener armas nucleares?

No hay ningún argumento contra Corea del Norte. Ajustándose al derecho internacional, y según dice la propia Carta de las Naciones Unidas, todos los países son soberanos e independientes y nadie puede interferir sobre ellos.

Estados Unidos tiene miles de cabezas nucleares. Se dice que Corea del Norte ha lanzado su primer misil balístico intercontinental. Vale, ¿cuántos misiles tiene EEUU instalados en sus submarinos nucleares? Cientos de ellos. Estados Unidos puede tener los que quiera y Corea del Norte, ninguno. ¿Por qué? ¿Porque nos cae mal y es comunista?

¿Y por qué se le permite tener armas nucleares a Israel?

Porque las grandes potencias necesitan tener enemigos y señalan a Corea del Norte. Hace unas semanas, EEUU incluyó a Corea del Norte entre los países patrocinadores del terrorismo. ¿Qué terrorismo está patrocinando Corea del Norte?

Arabia Saudí no está en esa lista…

Ni Qatar. Es una absoluta hipocresía. Es una farsa total. Resulta que Cuba llevaba en esa lista 50 años hasta que Obama decidió quitarle. Si lleva 50 años por qué lo quitas hoy. O me has engañado durante este tiempo.

¿Qué razones tiene Corea del Norte para hacer lo que hace?

Pensemos por ejemplo en las maniobras militares que se van a hacer en las aguas de Corea del Norte con tres portaviones de EEUU de propulsión nuclear y con prácticamente todo el ejército de Corea del Sur. ¿Eso no es ofender a un país?, ¿alguien se imagina esas macromaniobras en las aguas entre México y EEUU?

Estados Unidos reaccionaría hundiendo esos barcos en mitad del pacífico. Vamos a ser honestos y no nos dejemos engañar.

En el libro mencionas que el próximo conflicto tiene a Irán como protagonista.

Van a ir a por Irán. EEUU ya ha dicho esta semana en la ONU que la culpa de todo lo que pasa en Oriente Medio es de Irán. Según la embajadora estadounidense en las Naciones Unidas Irán está patrocinando a todos los grupos terroristas. Hace falta ser hipócrita.

¿Cuáles son las razones por las qué van a ir a por Irán?

Primero porque hay un interés claro en que Oriente Medio siempre esté fragmentado, sea inestable. Hay que pensar que es el petróleo vas rentable del mundo, tanto por la facilidad de acceso como por su calidad.

Después de la Primera Guerra Mundial se impidió que hubiera un gran Estado árabe que controlara todo ese petróleo. No lo iban a permitir ni EEUU ni Reino Unido, que se han aprovechado de todo ese petróleo.

Ahora, segundo punto, quién ha ganado poder últimamente, Irán. Controla Irak, ha ganado en Siria, Líbano lo controla en cierta medida, en Yemen va ganando…Por eso van a ir a por él. Va a haber un gran conflicto en Irán.

¿Qué papel le corresponde a Europa en ese conflicto?

Lo importante es que no caigamos en la trampa y que no nos metan en otra guerra que nosotros no tenemos ningún interés. Al final solamente salimos perjudicados. Aunque tengo claro que en caso de guerra, los europeos pagaremos el pato, como ha pasado con el terrorismo y con los refugiados.

Rusia dice que va a comenzar a retirar tropas de Siria porque han derrotado al Estado Islámico…

Esa es otra gran mentira, de unos y de otros. El problema, la raíz, que dio origen al Estado Islámico sigue presente. Es la marginación del mundo suní en Irak y Siria y mientras eso no se solvente, eso seguirá ahí.

Y no solo seguirá, sino que creo que se ha magnificado el problema por las decenas de miles de civiles que han muerto. Cuando se ha tomado Mosul (Irak), han muerto miles y miles de civiles. Lo mismo ha pasado en Raqqa (Siria), y eso no se olvida, aun menos en esas culturas.

¿Los atentados en suelo europeo dependen del debilitamiento militar del Daesh?

Seguirá habiendo atentados. Y no solo está el Estado Islámico. Aquí nos hemos olvidado de Al-Qaeda. Hace un mes, un hijo de Osama Bin Laden ha creado una filial de Al-Qaeda en Siria.

Cuando dicen, por ejemplo, que hay que quitar a Al Assad del poder en Siria. ¿A quién pones, a Al-Qaeda?

Lo que está claro es que por intereses geopolíticos regionales y mundiales se han desmontado países que funcionaban que eran laicos, seculares, socialistas y que funcionaban relativamente bien para su mundo. No pensemos en nuestros parámetros. Libia, Siria, e incluso el Irak de Saddam Hussein, son ejemplos de ello.

Cuando hay atentados en suelo europeo mucha gente, medios, políticos, ponen el foco sobre la religión musulmana y cargan contra ella. ¿Puede existir cierto interés en debilitar el Islamismo porque su cultura se aleja de los intereses y del control de los grandes lobbies?

Las religiones no son intrínsecamente malas. Servían para ordenar la vida del hombre e incluso para hacerle mejor. El problema es la manipulación de las religiones, la tergiversación. Muchas veces para fines políticos o económicos.

Por ejemplo, respecto al Islam, se la ha manipulado cuando se ha querido. Se le ha extremado, radicalizado, para conseguir otros objetivos. El problema de esto es que cuando creas un monstruo, amparado en la fe, se vuelve contra su creador.

¿Hay algún Estado que sea un ejemplo bueno después de todo?

Hay países que están más al margen de estas diatribas, aunque muchas veces porque están demasiado aliados a un país poderoso. Hay países que se consideran muy estables, como Nueva Zelanda, Australia, Canadá o Noruega. Pero estos países en realidad son muy afines al mundo anglosajón.

¿Existen los illuminati?

Lo que creo es que existe gente por encima de los del club Bilderberg. Si aparecen ahí es que esos no son los que controlan. Hay alguien que sí que lo controla. Es muy difícil identificarlo, pero tenemos por ejemplo el caso de la familia Rothchild, que son en buena medida los que controlan la economía mundial.

¿Quién conoce a los miembros de esa familia? Nadie. No conocemos a los que de verdad dominan el mundo.


domingo, 7 de enero de 2018

Desestabilizando

SERTORIO

La catedral volada por Stalin en 1931 y ahora brillantemente reconstruida.
Escribo este artículo desde Moscú, lo que supongo que constará como agravante el día que el Sistema desencadene su caza de brujas contra los que osamos pensar que Rusia es un país decente y poderoso y que más nos valdría no buscarnos líos con un gigante. Sin embargo, por lo que me acaban de mandar de la prensa digital española, parece ser que Putin planea desestabilizar a Europa, ni más ni menos, con una serie de páginas web que nadie conoce y de cuya existencia me he enterado gracias a los plumíferos de la biblia progre –El País del veintinueve de diciembre–, que se meten ahora a censores eclesiásticos de lecturas y links cibernéticos. Muy enclenque debe de ser el engendro ese de Bruselas cuando un par de blogs puede amenazarlo.

Como se supone que estoy metido de lleno en la cueva del oso ruso, en el centro geométrico del eje del mal e incluso resido a muy pocos metros del arcano Kremlin, creo que podré iluminar al lector con unas impresiones volanderas, intrascendentes y, por lo que se ve, “desestabilizadoras”.

Lamento tener que desilusionar a quienes se crean que les voy a contar una de James Bond: Moscú se parece mucho a cualquier ciudad europea, desde París a Berlín, y en ella se encontrarán las mismas tiendas, semejantes atascos, idénticos coches y un ajetreo quizás más intenso que en sus metrópolis gemelas. En fin, aquí todo es igual que entre nosotros y, sin embargo, todo es diferente. Para empezar, el paseante verá niños y madres jóvenes, a las que no les parece un insulto machista el que uno les ceda el paso o les abra la puerta. Al revés que los europeos, el pueblo ruso no quiere desaparecer, no siente la menor tentación de suicidarse y de favorecer un Gran Reemplazo, como sucede en la Europa de las plutocracias. Debido a eso, su gobierno fomenta la natalidad y pretende superar el desaguisado demográfico de las eras de Yeltsin y Gorbachov. Horrible, ¿verdad? Este monstruo de Putin quiere llenar de hogares con niños la extensa, inacabable Rusia. Por lo visto, no se ha dado cuenta de la ventaja que supone abrir las fronteras a flujos millonarios de mano de obra barata, a ser posible musulmana, mientras la población nativa se dedica a criar perros y gatos y a casar hombres con hombres y mujeres con mujeres. Dentro de cien años, rebus sic stantibus, Europa será un conjunto de taifas más o menos islamizadas y africanizadas, pero Rusia seguirá siendo una nación cristiana y euroasiática. Frente a la imparable tribalización de Occidente, Rusia se mantendrá unida y cohesionada.

Otra cosa que salta a la vista es que el gobierno ruso no es cristofóbico, como los de las oligarquias europeas. Al revés, en los últimos decenios la defensa de la fe ortodoxa –la única de las iglesias cristianas que sigue viva y no se ha traicionado a sí misma– y su fomento como factor decisivo de la identidad nacional rusa han contado con el apoyo incondicional de Putin. Y eso no ha impedido al islam, al budismo o a las demás religiones de la Federación Rusa ser respetadas y defendidas. La afirmación de la ortodoxia de Rusia no supone la persecución o el maltrato de los fieles de otras creencias con medidas discriminatorias.

Basta con que el lector observe algunos gestos de Putin o de sus ministros y generales, o que, paseando por Moscú, se fije en la enorme estatua de San Vladímir, para que comprenda que no se trata de un cristianismo de boquilla y sentimentaloide, como el de los presidentes norteamericanos, sino de la fe milenaria de la popular tradición ortodoxa. El visitante del centro de Moscú descubrirá en el horizonte de esta ciudad magnífica los resplandores de la dorada cúpula del Jram Jristá Spasítyelya, el Templo de Cristo Salvador, catedral edificada en 1883 y volada por Stalin en 1931, que quería ocupar ese espacio con un monumento a los soviets. Milagrosamente, los cimientos se inundaron y Stalin se tuvo que conformar una piscina. En los años noventa fue reconstruida por entero, como símbolo de la permanencia de Rusia en la fe cristiana. Es una obra colosal, lujosa y en la que no se ha ahorrado en gastos, pero cuya espectacular resurrección se produjo tras siete décadas de un despiadado experimento laicista en la extinta Unión Soviética, que costó centenares de miles de vidas entre los religiosos, que supuso la voladura de templos y monasterios, el saqueo de las joyas y relicarios, la quema masiva de iconos y la aniquilación de la herencia artística y cultural de la iglesia ortodoxa. Bruselas y el mundialismo pretenden llegar a idéntico fin, pero de un modo más insidioso: mediante la corrupción moral, el materialismo más grosero y el culto omnipresente a Mammón, dios único y verdadero de la Unión Europea. Y lo han conseguido: los comisarios de Bruselas triunfan donde fracasó Stalin. Sólo desterrando el cristianismo se pueden implementar las medidas antinatalistas de la plutocracia dominante entre los europeos nativos, condición sine qua non del Gran Reemplazo.

Los rusos tienen una mentalidad colectiva mucho más fuerte que cualquier otro país, salvo Japón; su manera de pensar en el nosotros más que en el yo les ha permitido resistir lo irresistible y vencer a enemigos mucho más poderosos y eficientes Tienen un fuerte amor a la patria y un no menos intenso sentido del Estado, de la necesidad de un ser colectivo que organice la vida común y evite esa calamidad que de vez en cuando agita y arruina Rusia: la Smuta, los disturbios, las épocas turbulentas de discordia y caos, la última de las cuales empezó hace un siglo con la guerra civil de 1918-1920. Los años ochenta, los noventa y el inicio del siglo actual fueron algo parecido, aunque en una escala mucho más benigna. La generación que conoció aquello sabe lo importante que es un Estado fuerte y una comunidad nacional que tenga conciencia de su cohesión. La ineficacia y la miseria de la herencia comunista se superaron en cuanto Putin y las instituciones que lo apoyan recuperaron el poder, apartaron a los aventureros mundialistas del control político y se restauró el sentido del Estado. Hoy los rusos son más ricos y libres de lo que nunca lo han sido en los últimos cien años: es normal que la popularidad de Putin alcance cotas estratosféricas. Recordemos, además, que el presidente de Rusia es un hombre que llegó al gobierno de la Federación después de una larga y nada fácil experiencia de estadista, en medio del desastre de los años noventa y de comprobar qué tipo de “ventajas” trae abrirse a Occidente. El patriotismo ruso, inagotable, ha servido a los dirigentes del Kremlin para marcar unos objetivos y un espíritu. De esta manera, la Rusia nihilista y miserizada de los noventa está hoy unida, se siente orgullosa de sus logros y disfruta de un nivel de vida decente, sobre todo si se compara con lo que se llegó a sufrir hace veinte años. No es Putin el que ha resucitado a Rusia, han sido todos los rusos bajo un mandatario inteligente, que sabe que se debe a su pueblo y a su Estado y no a los lobbies multinacionales.

El éxito de Putin es intolerable. Hoy los rusos viven mucho mejor que sus padres o sus abuelos, mientras a los europeos se nos dice que nuestros hijos vivirán peor que nosotros, aduciendo unas misteriosas leyes del mercado y una inevitable y beneficiosa (¿para quién?) globalización. Las campañas de odio de la prensa occidental contra el presidente de la Federación Rusa son continuas. Tienen nulo éxito aquí, en Rusia, donde saben muy bien de qué les libró su líder, al cual van a poder reelegir o no dentro de poco. Pero la mentira permanente sobre Putin busca ante todo fomentar un prejuicio en la opinión europea, para que crea que su degradada ratonera moral, apadrinada por los peores poderes del planeta, es un paraíso. Desde luego que lo es para las grandísimas fortunas, pero no para los millones de miembros de las clases medias proletarizadas, cuyo empleo cada vez es más precario y cuyo sueldo cada vez mengua más, gracias a la competencia a la baja de los nuevos europeos y a la apertura a nuevos mercados, eso que sus beneficiarios llaman mundialización. ¿Qué pasaría si cundiera el ejemplo ruso? En principio es difícil que eso suceda en Europa, dada la mentalidad individualista y la moral degenerada que impera, fruto venenoso del sesenta y ocho que ahora es regla a seguir. Un continente que ha hecho de la corrupción moral un modo de vida y que pisotea con su legislación las instituciones básicas de la sociedad, difícilmente podrá regenerarse sino es a través de una muy dura penitencia. La inversión de los valores es tan irremediable, su perversión tan absoluta, que no se puede esperar un resurgir moral, material y político sin un profundo cambio en la forma en que los occidentales ven el mundo. Pero la Historia tiene sus imprevistos. Y más vale prevenir. Por eso, por el ejemplo, por el buen ejemplo, Putin desestabiliza. De ahí la persistente campaña de insidias contra el hombre que derrotó en Siria y en Chechenia a un enemigo que la UE nos está metiendo en casa. Es peligroso que descubramos que la patria, el Estado, la soberanía nacional, la familia, la tradición y la espiritualidad existen y que son fuerzas sociales constructivas. Eso es lo que ha descubierto Rusia tras setenta años de marxismo radical, pero nuestro Sistema necesita átomos disgregados al máximo para poder sobrevivir en el caos que necesariamente producen sus rapiñas. Rusia es justo todo lo contrario. Por eso la atacan y por eso la defendemos.

¡Qué le vamos a hacer! ¡Seguiremos “desestabilizando” en próximas entregas!

Fuente,

viernes, 5 de enero de 2018

EL CONSENSO CLIMÁTICO GLOBAL, INSTRUMENTO DE LA OLIGARQUÍA MUNDIAL

Diego Pappalardo

En noviembre pasado, se desarrolló en Bonn, Alemania, la 23ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23). En la COP23, el objetivo primordial fue el consenso para las normas de ejecución del Acuerdo de París y, secundariamente, revisar el grado de compromiso que están teniendo las ciudades y las organizaciones en cuanto a la observancia en la lucha contra el llamado cambio climático en la fase actual del denominado Antropoceno.

Se instituyeron la Powering Past Coal Alliance, la cual es una asociación para la eliminación del carbón, y el programa Ocean Pathway, que tiene como fin el resguardo y la descontaminación de los océanos. También entre los compromisos acordados, entre otros, se destacan la renovación del rol de Gran Bretaña para disminuir gradualmente el uso del carbón hasta el 2030 y la inclusión del Plan de Acción de Género.

Según sus proponentes, se acordó el Plan de Acción de Género porque 
“el papel crucial de las mujeres en la lucha contra el cambio climático, será formalmente reforzado mediante este plan. Se trata de un avance importante debido a la especial vulnerabilidad de las mujeres frente al cambio climático y sus efectos, y para que las mujeres no sean excluidas de la toma de decisiones. El Plan tiene como objetivo hacer que las mujeres sean parte de los proyectos y decisiones sobre cambio climático a nivel internacional y nacional.” [1]

De acuerdo a la narrativa del mantra mundialista, el cambio climático coopera en la desigualdad entre las féminas y los varones, ya que las mujeres receptan mayormente las consecuencias del drama del clima por las sequías, inundaciones y deterioro del suelo que se produce en países en desarrollo. Allí, las mujeres, al trabajar en la agricultura y en las tareas naturales de sus hogares, son afectadas por el desequilibrio climático y hasta se ven obligadas a trasladarse de lugares, siendo un objetivo de la industria de la explotación sexual y de la inveterada cultura del machismo. En esas condiciones, todo de acuerdo al relato de los globalistas, las mujeres deben reducir la cantidad de hijos a dar a luz y criar y tienen que militar por el nuevo enfoque de familia. Paradigma éste que es elaborado y difundido por las terminales ideológicas del Imperialismo Internacional del Dinero, el cual aspira a su dominio holístico a través de la despoblación, la desindustrialización y la desnaturalización del hombre y de la mujer.

Lo acordado por la COP23 es inherente a la Hoja de Ruta de la Agenda 2030. Sobre ella, sus patrocinadores afirman 
“En 2015, la ONU aprobó la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás. La Agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen desde la eliminación de la pobreza hasta el combate al cambio climático, la educación, la igualdad de la mujer, la defensa del medio ambiente o el diseño de nuestras ciudades.” [2]
Pero no hay que dejarse engañar por esas consignas emotivas, ya que detrás de ella se esconde la estrategia mundialista, puesto que la Agenda 2030 es el programa de las élites planetarianas. Maurice Strong, ex- vicesecretario de las Naciones Unidas y ex- presidente del Consejo de la Tierra, gurú de los activistas climáticos y programador del enfoque del Desarrollo Sustentable, en reiteradas oportunidades, se expresó a favor de limitar el número de la población mundial, de la disminución de la clase media y del consumo. Planteó repensar el concepto tradicional de propiedad privada y se reveló ferviente admirador de la política de control demográfico de China ("China es uno de los países mejor administrados en el mundo", según su sentencia).

El modelo de Strong es coherente con lo pautado en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, realizada en El Cairo, en 1994, y con el informe fechado en 1995 por la Comisión sobre el Gobierno Global, que fue un organismo internacional independiente respaldado por el entonces Secretario General de la ONU, Boutros-Ghali. El citado Comité arribó a la conclusión de que 
 "para lograr un desarrollo sostenible es necesario reducir no sólo la población, sino también reducir el nivel de consumo". [3] 
Como es de conocimiento público, esta sinfonía mundialista no sólo es propagada por los múltiples organismos de la ONU, sino también por el célebre neomalthusiano Club de Roma. Un conspicuo miembro de éste, el Profesor Hans Joachim Schellnhuber, designado por Francisco miembro ordinario de la Academia Pontificia de Ciencias y presentador de la encíclica Laudato Si, en su ponencia en el Simposio para Premios Nobel sobre Sostenibilidad Global, efectuado en Londres, expresó 
"El consumo, el uso ineficiente de las materias primas y las tecnologías inapropiadas son los principales motivos de la creciente carga humana sobre el planeta. Se tiene que hacer frente al crecimiento de la población". [4] 
El Club de Roma en el 2016, presentó un documento firmado por Jorgen Randers y Graeme Maxton, Reinventando la Prosperidad, en el cual se exige a los gobiernos profundizar las políticas de control de la natalidad para estandarizar un hijo por familia, restringir el crecimiento económico, porque 
“si el crecimiento natural disminuye, la población mundial se reduciría significativamente” .
También se insta a crear nuevos impuestos para cubrir los gastos que demanda el combate contra supuesto calentamiento del planeta. [5]

Esgrimiendo la justicia y la seguridad globales como pretextos ante el presunto cambio radical del clima, los distintos operarios del Poder Global del Dinero desarrollan el consenso climático para aumentar el control de las poblaciones, esquilmar el dinero de los contribuyentes, anular la capacidad de industrialización y el salto cualitativo de países del mal llamado Tercer Mundo; asimismo, busca dejar atrás la economía real y establecer una conciencia planetaria de culto panteísta para ensamblarse en la espiritualidad global.

viernes, 29 de diciembre de 2017

10 ejemplos de la degeneración de Occidente

1. Un hombre se convierte en el primer transexual gay musulmán mujer



Este primer ejemplo puede hacer ver el lío monumental que tienen algunos en la cabeza. Aquí tenéis el caso de Lucy Vallender, un soldado británico que se ha convertido al islam y a una operación de cambio de sexo, convirtiéndose en el primer transexual musulmán mujer. A pesar de todo el proceso, Lucy se ha casado con un hombre al que conoció por Internet, pero que no sabía que anteriormente fue un hombre. He ahí nada. Así que no temáis, el futuro de la sociedad británica está asegurado.





2. Sweden, yes! Galopando hacia la igualdad


Como no podría ser de otra manera en un artículo sobre degeneración de la sociedad no podía faltar Suecia. En este caso, son las feministas suecas las que han decido literalmente “galopar” contra el patriarcado. Según ellas todos los monumentos a héroes suecos representan a hombres (obviamente, pues sólo los hombres han ido a las guerras), por lo que han decidido dar a conocer la terrible “discriminación” a todo galope!

Por favor, cierren la puerta al salir


3. ¡De los transexuales a los “transraciales”!



Una mujer blanca se hizo pasar por negra durante años y así ser parte la de NAACP, histórica asociación de los derechos civiles de los afro-useños. Cuando se descubrió la verdad y le preguntaron de qué raza era, ella contesto que “me identifico como negra” y que “las cuestiones raciales son complejas”. Cuando pensábamos que lo habíamos visto todo en el tema de trans–, aquí llega un nuevo tipo de identidad: los “transraciales“.

Experimento Asch Occidental – Primer caso de “transracialismo”: la líder de la asociación de negros en USA es blanca

4. Transexual se casa con… ¿eh?



Niño nacido de un hombre que era una mujer que fue embarazado por una mujer que antes era un hombre. ¡Casi nada!

Expliquemos un poco la historia: El señor Machado (nacido mujer) se quedó embarazado (o embarazada?) de una mujer transexual. Concretamente, Fernando Machado, nacido mujer, se quedó embarazado de Diane Rodriguez, nacida hombre. ¿No es tan complicado, no? El niño fue concebido por métodos naturales, ya que ninguno de los dos se ha sometido a una operación de cambio de sexo en la parte inferior de su cuerpo ni se han castrado. Según sus propias palabras: “Vivimos como hombre y mujer. Soy una mujer transfemenina y Fernando es un hombre transmasculino. El proceso para llegar aquí fue complejo para ambos“.

5. El Sandwich “racista”



Verenice Gutierrez, director de la escuela pública Portland de Oregón, está convencido que la “cultura blanca” de América está influenciando negativamente la educación de los alumnos. En una lección, el profesor Gutierrez dijo que si uno se come un sandwich, se está incurriendo en un sutil racismo. ¿Qué ocurre con los estudiantes hispanos o somalíes que no comen sandwiches? Los americanos comen mantequilla y mermelada, pero ellos quizás coman pita. Todo esto lo aprendió en los cursos de igualdad donde se habla del “white privilege” (privilegio blanco), y de cómo “los horarios estrictos”, el “individualismo” o “el trabajo duro es la llave del éxito” son rasgos de la cultura blanca dominante.

Gracias a dios, los educadores PC (Políticamente Correctos) han actuado de nuevo ante tamaño acto de racismo. Así que, mucho cuidado con comerte un sandwich, mejor un kebab o tacos.


6. La tetera Fuhrer



Aquí, la nueva tetera Fuhrer, o de cómo la sociedad se ha vuelto histérica con el discurso políticamente correcto, hasta el punto de ver a Hitler en todos los lados. Bien, viendo las dos fotos sí que es verdad que se parecen, pero la gente se ha vuelto paranoica con el tema de los nazis. Por cierto ¿aceptará la tetera tan sólo té puro germánico?


7. Perro elegido alcalde en Minnesota

Aquí tenéis Pooch Duke, el alcalde de un pequeño pueblo llamado Cormorant, en Minnesota, USA. Esto no tendría nada de raro si no fuese por el pequeño detalle de que Pooch es un perro. No sólo es el actual alcalde, ¡sino que es la tercera vez que ha sido elegido para el cargo! Según el dueño del perro, todos votaron por Pooch, salvo un único voto que fue a parar a su novia, Lassie. Una vez elegido, ya le han dado un gorrito para que se vea su nuevo estatus.

Iba a comentar que esto es un signo de la decadencia de Occidente, una oclocracia (gobierno de la muchedumbre), pero ahora diría que es lo contrario: el perro no te va a robar, ni va a intentar engañarte como otros políticos. Ademas, los perros tienen fama de ser leales y sinceros. ¿Quién puede decir eso de un alcalde hoy en día?

Fuente: http://www.dailymail.co.uk/news/article-3754982/Duke-dog-elected-term-mayor-tiny-Minnesota-town.html

8. Una mujer dice ser un gato

“Nací en la especie equivocada”

No hay perro sin gato. Si la historia del perro, un animal que hace el trabajo de un humano os parece raro, aquí el caso de un humano fingiendo que es un animal: conoced el caso de una mujer que afirma ser un gato (digo afirmo, porque el negarlo quizás me haría incurrir en un delito de gatofobia).



Nano tiene 20 años y desde hace cuatro Nano está convencida de que es un gato. Nací en la especie equivocada, dice ella. Por ello, se dedica a maullar y vestirse con orejas de gato para que todo el mundo sepa su verdadera identidad. Ademas de maullar ha adquirido otras conductas felinas como un miedo instintivo a los perros y gatear por su casa. Los psicólogos dicen que es hora de crecer y dejar de hacer tonterías, pero ella dice ser feliz y que será un gato toda su vida.

Si pensáis que esta chica está loca y que dice bobadas, mucho cuidado con vuestra gatofobia, que quizás alguien llame al SOS racismo gatuno y acabéis en juicio por “incitar al odio” contra las personas cuya identidad sexual es la de un gato. ¿Por qué ese visceral odio hacia los gatos, acaso eres un perro fascista?

9. El nuevo y moderno Ku Klux Klan

Esta última es un fake, pero viendo las políticas de diversidad y multiculturalismo, quién sabe si no acabaremos viendo algo parecido.




10. Música feminista


Finalmente, acabamos con un vídeo de “música” feminista: Manolo cómeme el coño. Toda una obra de arte conceptual.

Este es el estado actual de Occidente. De la Europa que surcó los mares y capaz de lo imposible a convertirse en al hazmerreír del mundo. Degeneración en estado puro.

viernes, 22 de diciembre de 2017

4 casos de la versión políticamente correcta de la historia vs. Realidad

¿Sabías que después de la II Guerra Mundial los Aliados desmantelaron fabricas e industrias alemanas con la intención de convertir Alemania en un país agrario? El Plan Marshall no fue lo que sacó a Alemania de la pobreza. ¿O que el motivo de la entrada de las mujeres en el mercado de trabajo no fue el feminismo sino la necesidad de mano de obra para los empresarios? ¿O que la la guerra civil useña no fue por el esclavismo sino para imponer a los sureños americanos el modelo económico del norte?

El plan Marshall sacó a Alemania de la pobreza tras la II Guerra Mundial

Versión políticamente correcta


Tras la derrota de Alemania en la II Guerra Mundial el país se encontraba en ruinas, ocupado militarmente y con la obligación de pagar reparaciones de guerra a los Aliados y a la Unión Soviética, ademas de la llegada de los refugiados alemanes expulsados de los territorios del Este, con lo que el hambre y la miseria reinaban por doquier. Fue entonces como USA se apiadó de la situación de los pobres alemanes y buscó una manera de ayudarles, para ello creó el Plan Marshall, un plan de ayudas económicas para reparar la economía alemana. Gracias al plan Marshall, la economía alemana resurgió de sus cenizas y se convirtió en la potencia económica que es ahora.
Realidad

Lo cierto es que, pese a la destrucción de la mayoría de ciudades alemanas por los terribles bombardeos de los Aliados, la mayoría de la maquinaria bélica e industrial alemana seguía funcionando a pleno rendimiento. No solo eso, más que por la derrota de la guerra, la pobreza fue un acto intencionado de EEUU con intención de desindustrializar Alemania y convertirlo en un país agrario. Siguiendo el Plan Morgenthau con su libro Germany is our problem, se impuso que:
    Una de las posibles particiones de Alemania
El plan se ejecutó hasta 1947, cuando fue abandonado no por pena con Alemania sino por el miedo de que la pobreza lanzase a los alemanes a abrazar el comunismo. Es ante ese peligro que USA idea el plan Marshall, un plan de ayudas económicas para reconstruir Alemania y Europa, pero no sin contrapartida: USA forzaba a que con esos cheques Alemania comprase productos useños y de esa manera implantaba sus multinacionales en Alemania. Es más, Alemania fue de los países que menos dinero recibió del Plan Marshall, siendo la mayoría para Inglaterra y Francia.

Es entonces cuando comienza la Wirtschaftswunder (milagro económico alemán) que se caracteriza por un asombroso crecimiento económico, no debido al Plan Marshall, sino simplemente por permitir crecer a Alemania una vez más. El Plan Morgenthau nunca llegó a implantarse completamente pues habría supuesto una catástrofe humanitaria de proporciones colosales.

La entrada de las mujeres en el mercado de trabajo

Versión políticamente correcta


La fuerza del movimiento feminista durante los años 30-40 hizo que el machismo imperante se viese obligado a aceptar la entrada de las mujeres al mercado de trabajo. Esto era debido a que las mujeres tenían un gran deseo en trabajar en las fábricas armamentísticas y otro tipo de empresas industriales.


Realidad



Durante la II Guerra Mundial la mayoría de los hombres de EEUU estaban destinados en Francia e Inglaterra para luchar contra el III Reich Alemán. La guerra duró años por lo que muchos hombres fueron reclutados para luchar, dejando las fabricas industriales vacías. Al ser necesaria la mano de obra barata en las fábricas armamentísticas para seguir adelante con la guerra, se fomentó la entrada de la mujer al mercado de trabajo como una victoria feminista y una forma de liberación de la mujer. Lo cierto es que el feminismo, si bien existía, no tuvo un peso relevante en esa decisión, sino era por un interés económico y de cara a ganar la guerra. Es más, una vez que USA ganó la II Guerra Mundial y los soldados volvieron a su país, las mujeres abandonaron esos puestos y volvieron a ser amas de casa, siendo los puestos desempeñados una vez más por los hombres. Sin embargo, la experiencia caló y una década más tarde las mujeres empezaron a trabajar fuera de casa, ahora sí por deseo propio, de forma más gradual eso si.

La Guerra Civil Americana para luchar contra el esclavismo

Versión políticamente correcta


El gobierno del norte de Estados Unidos fue a la guerra contra el sur esclavista para liberar a los negros de sus cadenas. La guerra se motivó por los sólidos valores useños de la libertad y la defensa de los derechos del hombre. El racista sur se negó y declaró su independencia de las colonias del norte. Así en 1861 dio comienzo la batalla entre el norte pro libertad y el sur esclavista que desembocaría en la guerra civil useña, también llamada Guerra de secesión que dio a su fin en 1865 con la victoria del norte y la abolición de la esclavitud.

Realidad

La guerra de secesión no tuvo nada que ver con el esclavismo del sur, de hecho no fue hasta 1863 (dos años después de comenzar la guerra) cuando el presidente Lincoln decretó la liberación de los esclavos e hizo suya la bandera de la lucha contra el esclavismo. Pero el verdadero motivo para abolir la esclavitud no fue otro que el hecho de que el norte, a pesar de tener más población, estaba perdiendo la guerra ante los estados confederados del sur que conseguía victorias a pesar de estar en clara minoría numérica. El Norte buscaba usar a esos esclavos negros como soldados para así incrementar su ejercito.

El motivo real de la guerra civil useña no fue el esclavismo sino la economía: las colonias del norte estaban industrializadas y querían aplicar medidas proteccionistas para proteger su industria de la competencia exterior frente a un sur agrario y centrado casi exclusivamente en las plantaciones de algodón (realizada por los esclavos negros), los cuales eran claramente librecambistas: vendía el algodón a Europa, sobretodo a Inglaterra que la usaba en su pujante industria textil. Por ello las medidas de las colonias del norte de imponer aduanas y aislarse económicamente chocaban de frente con los intereses del sur. Por ello el sur decidió separarse del norte.

Al contrario que en otros casos, el derecho de autodeterminación sí que estaba recogido entre los derechos de las colonias useñas, por lo que no rompieron ninguna ley ni constitución. No deja de ser hipócrita que los mismos derechos que las colonias useñas invocaron para independizarse del Imperio Británico, la libertad del hombre y su derecho de autodeterminación, no fueran en cambio validos para el sur, corriendo rápidamente a ejecutarlos por separatistas. ¿Acaso ellos no tenían los mismos derechos que ellos años atrás habían invocado?

Finalmente la guerra terminó en 1865, un millón de muertos y casi el 20% de los varones de los estados confederados del sur muertos. A pesar de que legalmente se abolió la esclavitud, está siguió parcialmente activa mediante la segregación racial así como la prohibición de votar a los afro-useños. No fue hasta 1960 cuando el movimiento de los derechos civiles consiguió suprimir la segregación y lograr el voto de los negros useños.

Las guerras napoleónicas

El caso actual de Napoleón, aunque sea algo anecdótico, nos muestra cómo una mentira puede mantenerse a lo largo de los siglos gracias a la propaganda.

Versión políticamente correcta

Si bien considerado un estratega militar y político de primera magnitud, Napoleón es considerado todavía un agresivo militar que invadió varios países incluido Prusia (embrión de la futura Alemania) así como Rusia, sólo para ser detenido por Inglaterra en el último momento. Es por ello que los libros de historia hablan de las guerras napoleónicas, porque al fin al cabo fue Napoleón quien las inició ¿no?
Realidad

Napoleón nunca empezó ninguna guerra, sino que era constantemente atacado por los demás países. Napoleón únicamente defendía al Imperio Francés. Hasta en 7 ocasiones se unieron las diferentes monarquías para tratar de vencerlo. Hizo falta una coalición de Inglaterra, Rusia, Prusia, Suecia, Austria y Holanda para vencer al poderoso Imperio Francés. El motivo era que la recién nacida República francesa con sus valores de igualdad, libertad y fraternidad chocaba frontalmente con las monarquías absolutistas europeas, que veían peligrar sus privilegios si las ideas de la Ilustración se extendían a sus territorios (cosa que pese a la derrota de Napoleón acabó ocurriendo).

He aquí como una mentira puede pervivir durante siglos. Pero que nos van a decir a nosotros con la “leyenda negra“.
Napoleón retirándose de Rusia tras ser derrotado

Fuente.

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿Qué planea Israel en Argentina?

Las autoridades argentinas ven con inquietud la compra masiva de tierras en la Patagonia por parte de un multimillonario británico judío y las «vacaciones» de decenas de miles de soldados israelíes en las propiedades de ese acaudalado personaje.


Dueño de 175 empresas, entre las que se cuentan varias cadenas de restaurantes y el club de futbol británico de Tottenham –autoproclamado «Ejército de los Yid»– el discreto multimillonario Joe Lewis se dedica a la especulación en el mercado cambiario, junto a su amigo George Soros.
En el siglo XIX, el gobierno británico estuvo indeciso entre crear Israel en la actual Uganda, en Argentina o en Palestina. Argentina estaba entonces bajo control del Reino Unido y, por iniciativa del barón francés Maurice de Hirsch, se convirtió en aquel momento en tierra de asilo para los judíos que huían de los pogromos desatados en Europa central.

En el siglo XX, después del golpe de Estado militar que derrocó al general Juan Domingo Perón, presidente democráticamente electo de Argentina, una corriente antisemita se desarrolló en las fuerzas armadas de ese país. Esa corriente distribuyó un folleto donde se acusaba al nuevo Estado de Israel de estar preparando el «Plan Andinia», para invadir la Patagonia.

Hoy resulta que, si bien la extrema derecha argentina exageró los hechos en los años 1970, realmente existía un proyecto, que no era de invasión sino de implantación en la Patagonia.

Todo cambió con la guerra de las Malvinas, en 1982. En ese año, la junta militar argentina en el poder trata de recuperar los archipiélagos de las Malvinas y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, denunciando su ocupación por la Gran Bretaña desde hace siglo y medio. La ONU reconoce que la reclamación argentina es legítima, pero el Consejo de Seguridad condena el uso de la fuerza para recuperar esos territorios en disputa. Hay de por medio un botín considerable ya que las aguas territoriales de esos archipiélagos dan acceso a las riquezas del continente antártico.

Al final de la guerra de las Malvinas, que oficialmente dejó más de mil muertos –aunque las cifras oficiales británicas en realidad minimizan las pérdidas humanas–, Londres impone a Buenos Aires un Tratado de Paz particularmente duro, que limita las fuerzas armadas de la República Argentina a su más simple expresión. Incluso se priva a Argentina del control del espacio aéreo del sur de su territorio continental, a favor de la Royal Air Force británica, y se impone a la República Argentina la obligación de informar previamente al Reino Unido de todas sus operaciones.

En 1992 y 1994, dos atentados extraordinariamente devastadores y sangrientos destruyen sucesivamente la embajada de Israel en Buenos Aires y la sede de la asociación israelita AMIA en la misma ciudad. El primer atentado ocurre en momentos en que los jefes de la inteligencia israelí en Latinoamérica acababan de salir del edificio. El segundo atentado, perpetrado contra la sede de AMIA, tiene lugar durante los trabajos conjuntos de Egipto y Argentina sobre los misiles balísticos Cóndor. Durante el mismo periodo estalla la principal fábrica de misiles Cóndor y tanto el hijo mayor del presidente argentino Carlos Saúl Menem como el hijo mayor del presidente de Siria Haffez al-Assad mueren en sendos accidentes. Las investigaciones sobre todos esos hechos son objeto de numerosas manipulaciones.

Después de haber designado a Siria como responsable de los atentados contra la embajada de Israel y la sede de la AMIA en la capital argentina, el fiscal Alberto Nisman se vuelve contra Irán, acusándolo de haber ordenado ambos atentados, y contra el Hezbollah, atribuyendo a esa organización libanesa la realización de estos. La hoy ex presidente Cristina Kirchner es acusada de haber negociado la interrupción de los procedimientos legales contra Irán a cambio de un precio ventajoso para las compras de petróleo. Más tarde, el fiscal Nisman es hallado muerto en su apartamento y Cristina Kirchner es inculpada por alta traición. Pero la semana pasada, como en una obra de teatro, se vino abajo todo lo que hasta ahora se daba por sabido: el FBI entregó análisis de ADN que demuestran que el presunto terrorista no está entre los muertos así como la presencia de un cuerpo no identificado. Conclusión: al cabo de 25 años, no se sabe absolutamente nada sobre los atentados de Buenos Aires.

En el siglo XXI, explotando las ventajas obtenidas en el Tratado impuesto a Argentina después de la guerra de las Malvinas, el Reino Unido e Israel emprenden un nuevo proyecto en la Patagonia.

El multimillonario británico Joe Lewis adquiere inmensos territorios en el sur de Argentina y en el vecino Chile. La extensión de sus tierras allí cubre varias veces la extensión territorial de todo el Estado de Israel. Esas tierras se hallan en el extremo sur del continente, en la Tierra del Fuego. Incluso rodean el Lago Escondido, impidiendo el acceso al lago [1] a pesar de una decisión de la justicia argentina.

El multimillonario británico ha construido en esas tierras un aeropuerto privado, con una pista de aterrizaje de 2 kilómetros, capaz de recibir grandes aviones de transporte, tanto civiles como militares.

Desde el fin de la guerra de las Malvinas, el ejército de Israel organiza para sus soldados «campamentos de vacaciones» en la Patagonia. Cada año, entre 8 000 y 10 000 soldados israelíes pasan 2 semanas de “vacaciones” en las tierras del multimillonario Joe Lewis.

Si en los años 1970, el ejército argentino señaló la construcción de 25 000 alojamientos –vacíos–, dando lugar al mito del plan Andinia, hoy parece que se han construido cientos de miles más. Es incluso imposible verificar el estado de realización de esos trabajos, por tratarse de tierras privadas y porque Google Earth neutraliza las imágenes satelitales de esa zona, procediendo así exactamente como lo hace con las instalaciones militares de la OTAN.

Mientras tanto, el vecino Chile ha cedido a Israel parte de una base militar que posee en la zona. Allí se han cavado túneles para facilitar la vida ante los rigores del invierno polar.

Por su parte, los indios mapuches que pueblan la Patagonia, tanto en Argentina como en Chile, quedaron sorprendidos con la noticia de la reactivación, en Londres, de la “Resistencia Ancestral Mapuche” (RAM), una misteriosa organización que reclama la independencia. Inicialmente acusada de ser una vieja asociación recuperada por los servicios secretos argentinos, la RAM es vista hoy por la izquierda como un movimiento secesionista legítimo, pero los líderes mapuches la denuncian como un ente financiado por George Soros.

El 15 de noviembre de 2017, la marina de guerra argentina perdió todo contacto con su submarino ARA San Juan, finalmente declarado como hundido con toda su tripulación. El ARA San Juan era uno de los 2 submarinos de propulsión diesel-eléctrica que constituían el orgullo de la pequeña marina de guerra argentina. La Comisión Preparatoria de la CTBTO (Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, siglas en inglés) anunció haber registrado un fenómeno acústico inhabitual en Atlántico, cerca de la zona desde donde procedía la última señal recibida del ARA San Juan. El gobierno argentino reconoció finalmente que el submarino perdido estaba realizando una «misión secreta», cuya naturaleza no se precisó y sobre la cual se había informado a Londres. El Pentágono estaba participando en la búsqueda y la marina de guerra rusa contribuyó con el envío de un drone submarino capaz de explorar el fondo marino a 6 000 metros de profundidad, sin encontrar nada. Todo parece indicar que el ARA San Juan estalló bajo el agua. La prensa argentina está convencida de que chocó con una mina o fue destruido por un torpedo enemigo.

Por el momento, es imposible determinar si Israel está implicado en un programa de explotación del continente antártico o si está construyendo una base para el repliegue en caso de derrota en Palestina.

Thierry Meyssan


[1] El Lago Escondido se extiende sobre más de 7 kilómetros cuadrados, es parte del patrimonio de la República Argentina y sus orillas son públicas. Nota de la Red Voltaire.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Comemos veneno: "El cáncer, la infertilidad y la diabetes son por la comida"

“El aumento de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y el cáncer está directamente relacionado con los alimentos que comemos. Las hormonas sintéticas presentes en los fertilizantes y pesticidas que entran en contacto con la comida son muy peligrosas para la salud y no suelen detectarse en los análisis toxicológicos, por lo que se invalida el principio de que la ‘dosis hace el veneno’”. 
Con esta advertencia a modo de carta de presentación, la galardonada documentalista y periodista Marie-Monique Robin nos introduce en el mundo de la agroindustria, su campo de investigación desde hace más de una década, y sobre el que versa su último ensayo: Las cosechas del futuro. Cómo la agroecología puede alimentar al mundo (Península).

Una obra fruto del análisis comparativo de diversos sistemas de producción alimentaria que, en sintonía con otras anteriores como Nuestro veneno cotidiano y El mundo según Monsanto, cuestiona el mito de que la bajada del precio de los alimentos o de que el fin del hambre en el mundo solo son posibles mediante la producción industrial de alimentos. La principal novedad que aporta la autora gala con este último libro es que existe una alternativa demostrable, “más sobresaliente de lo que creía antes de iniciar la investigación”, y que se llama agroecología. El cáncer de cerebro y la leucemia están creciendo a un ritmo anual del uno al tres por ciento entre los niños, según la OMS

La transición de la agroindustria a la agroecología todavía es posible, explica Robin, pero aun existiendo la voluntad política necesaria para propiciar los cambios legislativos que la permitan, “llevará muchos años descontaminar las tierras y las aguas subterráneas hasta poder producir alimentos sanos”. Es por ello que urge, en primer lugar, limitar el uso de pesticidas y transgénicos. 
“España es el país más permisivo de la UE con el cultivo de Organismos Genéticamente Modificados(OGM) y la comercialización de otras sustancias tóxicas, como el bisfenol A que en otros lugares como Francia está prohibido”.
Una permisividad, alerta la autora gala, con unas consecuencias más que visibles: 
“Las parejas españolas son las que más problemas tienen de infertilidad en toda Europa, al afectar a una de cada cuatro”. 
Al mismo tiempo, los cánceres de cerebro y la leucemia están creciendo a un ritmo anual del uno al tres por ciento entre los niños, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ponen también de relieve el auge del origen fetal de las enfermedades en la edad adulta (presuntamente por el tipo de alimentación de la gestante). 
“La propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ya se está dando cuenta de estas consecuencias y reconociendo las deficiencias del principio toxicológico de que 'la dosis hace el veneno’ debido a las indetectables hormonas sintéticas, como demuestra la mayoría de literatura científica sobre esta cuestión”, apunta Robin.
El cenit del petróleo y la comida barata

Tradicionalmente se ha relacionado el bajo coste de los alimentos con los monocultivos, el uso de pesticidas y fertilizantes para reducir las plagas, así como otras técnicas modernas de producción a gran escala. Sin embargo, Robin afirma que 
“los precios de los alimentos que compramos en el supermercado son completamente falsos porque no incluyen los costes directos ni los indirectos”.
Los gastos derivados del tratamiento de las aguas contaminadas, del pago de las tasas por los gases de efecto invernadero, de las subvenciones (para el gasóleo, para exportar o directamente de la Política Agraria Común de la UE), así como de los sistemas públicos de salud, por el aumento de enfermos crónicos, son algunos de los costes asociados a la agroindustria que no se incluyen el precio de origen. 
“Si sumamos todos estos costes a los productos en origen, su precio subiría y serían más caros que los ecológicos”. 
Además, añade Robin, más de la mitad del precio está engordado por los intermediarios y finalistas.Tendrán que pasar muchos años para descontaminar las tierras y las aguas subterráneas hasta poder producir alimentos sanos

Una realidad de la que no estamos muy lejos, según la autora gala, para quien antes o después tendrá que dispararse el precio de la comida, ya sea por el fin de las subvenciones (como se prevé con la PAC), por la creciente especulación bursátil con las materias primas en los mercados de futuro, o por el no menos inminente encarecimiento de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas, debido a su cenit.

Los productos químicos utilizados en la agroindustria se elaboran a partir de petróleo y gas, por lo que un aumento en el precio de estos recursos, junto a la escasez de agua, pondría a la agroindustria en la encrucijada. 
“Esta es la gran debilidad de las industrias alimentarias. Se sustentan sobre un modelo que depende de los combustibles fósiles, y está claro que el precio de éstos será cada vez mayor, por lo que el de los alimentos será parejo. No tiene sentido que la alimentación en el mundo dependa de la producción de petróleo en una región tan convulsa como es Oriente Medio”, lamenta Robin.
Alimentos saludables en un mundo sostenible

Las perniciosas consecuencias para la salud y el medio ambiente de la agricultura industrial, así como la crónica de una muerte anunciada que Robin comenzó a describir antes incluso de que se produjesen las primeras crisis alimentarias en Latinoamérica (relacionadas con los biocarburantes) han llevado a la francesa a recorrerse el mundo en busca de alternativas ecológicas. Después de estudiar diferentes técnicas agroecológicas pudo comprobar que su rendimiento puede ser mayor que con técnicas propias de la agroindustria. La gran debilidad de la agroindustria es que se sustenta sobre un modelo dependiente de los combustibles fósiles
“Muchas veces, cuando hablamos de agroecología pensamos que se trata de volver a las técnicas empleadas por nuestros abuelos. No es así, se trata de prácticas mucho más complejas que dependerán de la zona geográfica donde se desarrollen, del tipo de cultivo o del tipo de tierra”, explica la autora. Sin embargo, Robin sí pudo comprobar que todos ellos coincidían en un principio básico: la complementariedad. “Se trata de un principio común mediante el que se busca complementar la biodiversidad del medio, mediante rotación de cultivos o interfiriendo en los ciclos biológicos de los insectos, para prevenir plagas y aumentar la producción”.
La demanda de productos ecológicos por parte de los consumidores ha aumentado proporcionalmente al deterioro de la cadena alimentaria, “pero la oferta todavía no llega para abastecerlos a todos”, apunta Robin. Para hacerla extensiva a todo el mundo no llega con la concienciación del consumidor, que al fin y al cabo es el que más poder detenta con sus decisiones de compra, sino que se necesitan medidas políticas concretas.

Entre las propuestas más urgentes para facilitar el cambio, la periodista cita 
“la prohibición de la especulación con alimentos, el fomento de la soberanía alimentaria mediante una férrea protección de los mercados y agricultores locales, y el acortamiento de las cadenas de distribución buscando conexiones directas entre consumidores y productores”. 
Solo mediante la eliminación de los intermediarios y finalistas, explica la francesa, el precio de los alimentos orgánicos se reduciría hasta en un 90%.

Las bases para posibilitar un cambio de modelo están puestas “desde hace muchos años”, pero de no iniciarse una pronta transición, advierte Robin, “no podremos anticiparnos a las crisis alimentarias que resurgirán en cualquier momento”.

Fuente.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

En la UE seguiremos orinando el tóxico herbicida glifosato al menos durante cinco años más





El glifosato, el herbicida tóxico más utilizado en España y en el mundo, seguirá utilizándose durante cinco años más en la Unión Europea (UE). Los Estados europeos votaron mayoritariamente a favor de reautorizar este peligroso compuesto. Lo hacen contradiciendo la resolución del Parlamento Europeo que exigía su prohibición en 2022. Así que seguirá disponible para la agricultura, el cuidado de parques y jardines o lindes de carreteras y vías de tren. Y seguirá en nuestra orina, a ver.

Representantes de los Gobiernos europeos tomaron la decisión en el Comité de Apelación de Fitosanitarios tras siete intentos fallidos para llegar a un compromiso sobre las propuestas presentadas por la Comisión Europea durante el último año y medio. Quedaban sólo quince días para que expirara la licencia del controvertido producto que creó la multinacional Monsanto y como si de una carrera contrarreloj se tratase, pese a que el debate lleva años produciéndose, 18 votos a favor, 9 en contra y una abstención han decidido su suerte.

España, que ha apoyado la renovación del herbicida en todas las votaciones realizadas, también estuvo ayer entre los 18 Estados europeos que apoyaron la propuesta (en total un 65,71 % de la población europea).

Claro que España es el país con mayor superficie de cultivos transgénicos de toda Europa.

Nueve países como Francia (que ha liderado la oposición al glifosato), Italia, Bélgica, Austria, Grecia, Hungría, Chipre, Malta y Luxemburgo, votaron en contra de la renovación. Portugal se abstuvo de votar.

El voto de los esos países ignora la petición de prohibición del glifosato secundada por más de un millón de personas a través de la Iniciativa Ciudadana Europea Stop Glifosato. En marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió un trabajo científico que concluye que el glifosato probablemente es carcinógeno.

Monsanto, desde el mismo día en que la IARC dio la noticia, ha intentado desacreditar el informe de la agencia pública. ¿Cómo puede ser que se apruebe un producto tan descaradamente tóxico en estas condiciones? Para ello hay que entender el fenómeno del lobby de los transgénicos que en España es especialmente activo al menos desde la era de Zapatero en el Gobierno y que Monsanto está alargando sus brazos de influencia a estamentos como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) o la Agencia de Protección del Medioambiente (EPA) estadounidense.


Luego la EFSA da la razón a la empresa estadounidense, como cuando analizó los estudios realizados en ratas entregados por Monsanto y concluyó que no existían riesgos para la salud humana.

O como cuando esta agencia alimentaria copia en sus informes sobre la seguridad párrafos enteros del fabricante del químico tóxico.

Numerosos estudios evidencian su capacidad de alterar el sistema hormonal de animales y seres humanos.

Parece evidente que como expresa Mariano Sanz, secretario de Medio Ambiente de del sindicato Comisiones Obreras (CC.OO.):
En la votación de ayer han primado más los intereses comerciales de sectores industriales y las amenazas de judicializar el proceso expresadas por grandes lobbys frente a la protección de la salud y el medio ambiente, y la aplicación del principio de precaución, que forma parte de ordenamiento comunitario”.
Así que una de las consecuencias que tiene que siga usándose este herbicida tóxico es que continuaremos meándolo (bueno, la parte del mismo que no se queda dentro de nuestro cuerpo, claro). Escribo esto porque como sabréis los lectores habituales del blog, el pasado mes de abril supimos que la organización francesa Générations Futures realizó un estudio sobre la presencia del biocida en la orina de las personas.

Los resultados son escalofriantes, todas las personas analizadas portan en su organismo este potencial cancerígeno y menos una, en dosis mayores de las permitidas en el agua de beber.

Así que brindemos con un sorbito de este lindo elixir por los políticos ignorantes y/o malintencionados que se han dejado convencer por el lobby de los FrankensteIndustria.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Daniel Estulin: “Estamos a las puertas de un colapso económico mundial y del desmantelamiento del sistema capitalista”

En su nuevo y ya controvertido libro, el ex-coronel de contra-inteligencia rusa Daniel Estulin nos desvela un pulso a nivel global que puede terminar con el mundo tal como lo conocemos.

Daniel Estulin se hizo mundialmente famoso con su serie de libros sobre el Club Bilderberg. Gracias a él supimos que existe un poder en la sombra, más allá del control de los gobiernos, que mueve los hilos de la economía mundial para perpetuarse en el poder. Hasta ahora, el modelo implementado por David Rockefeller y Henry Kissinger que convirtió al capitalismo en un modelo extractivo voraz en busca del crecimiento infinito no encontraba oposición. Ya la tiene.

Y Donald Trump es la cara visible de un contrapoder tejido por los intereses comunes de otros gigantes: el Imperio Británico, Hong Kong, los Rothschild y la aristocracia europea son el soporte del actual presidente de EEUU. Y ambos modelos no pueden coexistir. Así lo explica Estulin (autor también de obras como Conspiración Octopus, Demontando Wikileaks y Fuera de Control) en el trabajo que acaba de publicar, La trastienda de Trump (Planeta).Según él mismo asegura es la mejor de todas sus libros.

Todos los gobiernos de EEUU han intervenido en lugares lejanos (de Vietnam a Nicaragua o Afganistán) en función de su propio interés. ¿Con Donald Trump en la Casa Blanca estamos más cerca de un conflicto a escala global?

Lo dudo mucho. Trump es un 90% por ciento una reacción inevitable a la política exterior de Estados Unidos y, seguramente, también a la política interior, porque hoy en día la línea que separa ambas se ha desdibujado mucho. La soberanía nacional ha sido sustituida poco a poco por la soberanía empresarial. Nutridas inicialmente por el Estado, las principales empresas transnacionales, instituciones financieras globales y comunidades internacionales en línea se han vuelto lo suficientemente potentes como para reivindicar políticas independientes y, en algunos casos, dictar las necesidades y oportunidades de países enteros, incluido Estados Unidos. Estos actores, que no son Estados, son los que dan forma a la actual agenda global.

¿Quiénes en Washington temen que Trump pueda acercarse a Rusia y a China, los enemigos tradicionales de EEUU?

Cualquiera vinculado al modelo liberal/banquero/financista. Desde la crisis financiera de 2008, las élites de los círculos financieros se han limitado a seguir expandiendo su asalto salvaje contra los estándares de vida de su población y las leyes del progreso económico físico, mientras seguían enriqueciéndose. Su sistema financiero está condenado y podría explotar en cualquier momento, lo que desataría un caos social inimaginable en todo el mundo. La idea de que Donald Trump unirá Estados Unidos con Rusia, China y la India en un nuevo paradigma de desarrollo económico se observa por su parte, no sin acierto, como una amenaza mortal a su existencia.

Ni siquiera en el partido republicano el apoyo a Donald Trump es total, altísimos cargos del partido, como John McCain, han hablado mal de él. ¿Sería adecuado usar la metáfora que, para hacer frente a Clinton, algunos alimentasen demasiado a la bestia y se les fue de las manos?

Trump está luchando contra el Estado Profundo. Y el Estado Profundo no distingue entre los partidos: su modelo económico está basado en el crecimiento ilimitado en un planeta con recursos naturales limitados. Por eso, tanto los republicanos como McCain y expresidente Bush padre votaron en contra de Trump; ellos y los demócratas tienen a Trump como su enemigo. Es evidente que la única posibilidad que tienen los financieros de garantizar su propia supervivencia es controlar el sistema de la Reserva Federal desde la Casa Blanca. Es por eso entonces que los banqueros/financieros promocionan a determinadas personas (Hillary Clinton) para ocupar el cargo de presidente de Estados Unidos. De haber sido elegida Clinton presidente, les hubiera protegido del descalabro en marcha.

Ese Estado Profundo del que hablas, el Gobierno de la Empresa Mundial S. A. como también le llamas en otras ocasiones –del que Bilderberg y otros clubs privados serían la punta semivisible–, tiene hombres en todas partes. ¿Cómo no les fue posible truncar el ascenso de Trump hasta llegar a presidente?

Porque la gente detras de Donald Trump son infinitamente más poderosa que los que le apoyaron a Clinton. Trump vs Clinton era una batalla por la supervivencia de dos modelos económicos que no pueden coexistir. Es la lucha entre Clinton como la cara visible de un poder transnacional centrado en la figura de Rockefeller, banqueros transnacionales, Empresa Mundial S. A., es decir, poderes fácticos económicos con más poder que cualquier gobierno en la Tierra. A ellos se suman globalistas, Silicon Valley, Hollywood, la burocracia de Washington, Wall Street, las agencias de inteligencia y los medios de comunicación contra Donald Trump. Y a él lo respaldan los financieros no americanos centrados en la City de Londres, Singapur, Hong Kong (centro mundial de lavado de dinero procedente de las drogas y bajo la inteligencia y control británicos), los restos de la elite del Imperio Británico, los Rothschild y, finalmente, las elites europeas representadas por la vieja aristocracia continental de las Casas de Sajonia, Austro-Húngara y nobleza otomana, los Guelfos y la Nobleza Negra Veneciana.

El Gobierno Mundial S. A. debe ser en extremo tentador. ¿Cómo prevés que pueden estar tentando a Trump, un multimillonario que, tras entrar en el Despacho Oval, lo tiene todo?

El juego es mucho más grande que Gobierno Mundial. Se trata del salvar el mundo de una tercera guerra termonuclear. Si llegásemos a un desplome económico (y vamos a llegar si en menos de un año no encuentran modelo económico alternativo) empezará la guerra. El grupo alternativo (los aislacionistas que respaldaban a Trump) lo entienden y por eso ya en 2014 también empezaron a posicionarse para las siguientes elecciones generales de 2016 en Estados Unidos. ¿Por qué Trump? No es político, porque los políticos piensan ante todo en cómo evitar exponerse y, por ende, quedar vulnerables. Al contrario, Trump piensa en cómo obtener resultados. Por lo tanto, no se produjo una división entre partidos (Republicano vs Demócrata), como en 2014, sino en su propio seno: los republicanos ganaron porque el plan para poner en marcha la imprenta de dinero y así salvar el sistema financiero mundial se asoció a los demócratas, mientras que el plan para salvar la economía nacional se asoció a los republicanos. Los aislacionistas más destacados, es decir, los defensores de la economía nacional, fueron Rand Paul y Trump, del Partido Republicano, y Bernie Sanders, del Partido Demócrata. Por eso el presidente Obama, al principio, respaldaba firmemente a Sanders. La cronología de los hechos es fácil de seguir: el caso Strauss-Kahn tuvo lugar en 2011; el escándalo de Goldman Sachs ocurrió en 2013; Obama detuvo la impresión monetaria (expansión cuantitativa) en 2014, y en 2016 se produjo el brexit en el Reino Unido y la victoria de Trump en Estados Unidos.

En el libro usas conceptos durísimos contra los gobiernos occidentales y los despachos de Londres y Wall Street que tus lectores ya conocemos. Me refiero a las acusaciones de ser aliados de los cárteles de la droga y de los traficantes de armas. ¿Cómo puede interferir la llegada de Trump en este lucrativo tinglado internacional?

La droga es el lubricante de la economía mundial que mueve 950 mil millones de dólares al año en efectivo. La mejor manera de quitarle el poder al Estado Profundo detrás del negocio de la droga es eliminar los agentes que mueven este mercado, sobre todo, la CIA. Asi que, con Trump, estamos viendo al realineamiento de una parte de las finanzas privatizadas con el ejército y la inteligencia militar. La Oficina de Inteligencia Naval, la Agencia de Inteligencia de la Defensa, la Oficina Nacional de Reconocimiento, la Agencia de Seguridad Nacional, etc, todas se están alineando con Trump. Lo que están haciendo es dejar a la CIA a la intemperie. Si tienes a esas agencias, ¿para qué necesitas a la CIA? Lo único que hace la CIA y que tú podrías necesitar está relacionado con el tráfico de drogas y las operaciones encubiertas. Excepto que las otras agencias de Inteligencia son igual de capaces de llevar a cabo ese tipo de operaciones. En otras palabras, parece que estamos asistiendo a un caso clásico de aislamiento. No van a quitarse de encima a la CIA; solo van a convertirla en irrelevante. Gradualmente, con el tiempo, el presupuesto se hundirá y los recursos financieros de seguridad nacional se irán a las otras agencias. Si esta lectura es correcta, y tenemos que asumir que lo es, entonces sospecho que en algún momento de su primer o segundo mandato, si Trump es reelegido, asistiremos a una gran reestructuración de toda la Inteligencia de Estados Unidos.

Lo más interesante de tus libros es que desvelas organismos, grupos e intereses que los ciudadanos no conocían. Afirmas que Trump tiene intereses con la mafia ruso-israelí. ¿Quién es lo que algunos llaman la ‘kosher nostra roja’?

Son multimillonarios oligarcas de la antigua Unión Soviética, todos judíos, o al menos eso dicen, que están relacionados con las actividades comerciales tanto de la Trump Organization como de las empresas Kushner. Las empresas de medios de comunicación occidentales han estado explicando mal este importante dato y han inventado frases arrojadizas para distraer la atención, como piratas informáticos rusos, agentes de Putin, guerra informática rusa y otros términos peyorativos para Rusia. En ninguna parte de la escandalosa propaganda sobre las conexiones criminales de Trump se ha oído decir: ruso-israelí, ucraniano-israelí, uzbeko-israelí, baskiro-israelí, kazajo-israelí o kirguizo-israelí y, en cambio, son gángsters multimillonarios y magnates procedentes de las repúblicas de la antigua Unión Soviética quienes dominan los imperios de empresas de Donald Trump y su yerno Jared Kushner. Que los medios de comunicación no sean capaces de mencionar que la mafia de Europa del Este conectada con Trump/Kushner es judía resulta tan hipócrita como que estos mismos medios no reconocieran que los cárteles de la droga de Sinaloa y Los Zetas son mexicanos; la Cosa Nostra, la Camorra y la ‘Ndrangheta, italianas; la Yakuza, japonesa, y las bandas de los Crisps y los Bloods, afroamericanas.

El futuro global que prevés es el colapso económico total. ¿Podrías explicar brevemente cuándo ocurrirá y por dónde comenzará?

Hay dos escenarios. Con Clinton hubiésemos tenido otros seis u ocho meses de expansión cuantitativa con emisión de cantidades ilimitadas de efectivo. Durante ese periodo, los precios del petróleo y los mercados hubieran ido al alza y finalmente, en ocho meses, ese dinero habría vuelto al mercado estadounidense. Eso hubiera provocado una elevadísima inflación (por encima de la actual tasa de inflación estratosférica) que hubiera hecho estallar todas las burbujas de los mercados financieros (bonos, derivados, valores, bienes raíces, etc). El resultado final, el colapso económico, es el mismo con Clinton y con Trump. Estamos a las puertas de un colapso económico mundial y del desmantelamiento del sistema capitalista. La única diferencia es que Clinton nos habría llevado a una guerra mundial, lo que probablemente habría significado el fin de la humanidad tal como la conocemos. ¿Acaso es la guerra una forma de condonar la deuda? Pues no. Con la guerra anulas la responsabilidad, pero el resultado final es el mismo; el planeta Tierra, tal como lo conocemos, deja de existir.

Entonces, vienes a decir que Hillary Clinton hubiese desatado el infierno. ¿Qué ocurrirá con Trump?

Donald Trump representa otro escenario, que fue testigo de cómo Obama ponía la imprenta en modo inactivo en 2014. Trump antepone los intereses nacionales de EEUU, centrándose en mejorar la economía y en deshacerse de la ingente deuda. Así que ¿cómo se hará cargo Trump de la deuda? La teoría es muy simple: aumentando el coste de los préstamos y cancelándolos en el marco de un proceso de quiebra, ya que será imposible hacer frente a la deuda que se va acumulando. En ese momento, la economía estadounidense empezará a respirar. Sin embargo, eso comportará la caída de los bancos que incluyen esa deuda en sus balances como principales activos. Dicho de otro modo, los planes de Trump suponen un intento de salvar la economía estadounidense a expensas de los bancos y del propio sistema financiero. Mientras que Clinton hubiera tratado de rescatar a los bancos a expensas de la economía estadounidense y de un empobrecimiento cada vez mayor de sus ciudadanos. Así que sería ingenuo pensar que pueden llegar a un consenso. Los planes de Trump y Clinton (mejor dicho, de las fuerzas a sus espaldas) son incompatibles. Además, si Trump sigue adelante con sus planes, acabará con las élites que apoyan a Clinton (Wall Street, los fondos de cobertura, los intereses financieros especulativos). Seguirán vivos –admito que pueden pasar muchas cosas– pero perderán los recursos que solían tener. Los planes de Clinton pondrían en peligro al sector real de la economía estadounidense que llevó a Trump al poder. Al igual que en la película Los inmortales, solo sobrevivirá uno.

Hace un par de días leía en prensa que la UE alerta de que Rusia está lanzando propaganda en Cataluña con el fin de debilitar al Estado español y así, en suma, a la UE. Si alguien sabe qué hay de cierto en eso es un ex-coronel de contra-espionaje ruso, es decir, Daniel Estulin. ¿Lo hay?

Llevamos un año en EEUU con miles de comités del Congreso y los medios de masa investigando la supuesta injerencia rusa. Resultado: un dossier de Steele totalmente desacreditado. Y hace dos días, Bill Binney, uno de los más legendarios agentes de la NSA y creador de sus programas más sofisticadas diciendo públicamente que el hackeo era interno y que los rusos no tenían nada que ver. Aun así, las fuerzas liberal/banquero/financista están jugando su supervivencia y no tendrán ningún problema morir matando, es decir llevar el mundo a la destrucción vía tercera guerra termonuclear.